Por Urbano Barber Friend
  En la mañana del pasado miércoles falleció de forma inesperada el periodista y gastrónomo Manuel Iglesias, que actualmente ocupaba el cargo de Director Adjunto del Diario de Avisos.
Ya entrada la tarde del miércoles pasado, comenzaron a llegar las primeras noticias del fallecimiento de Manuel Iglesias. Como siempre, y desgraciadamente, en estos casos nos lleva primero a confirmar, luego a reaccionar y por último a meditar y recordar. El óbito tuvo lugar en un hotel de Málaga, donde se encontraba por motivos de trabajo, dado que iba a participar en un concurso gastronómico como jurado. Manuel Iglesias natural de El Hierro nació en 1950, y comenzó su carrera periodística en los años sesenta, con colaboraciones en Radio Nacional junto a los escritores y periodistas Fernando Delgado, Juan Cruz y Olga Álvarez y en el histórico diario vespertino La Tarde, de la mano de Alfonso García Ramos, entre otros. Periodista curtido en multitud de frentes, autodidácta, aprendió la labor informativa con su propio hacer, constancia y esfuerzo, comenzó su trabajo periodístico en la redacción de “La Tarde” cubriendo las crónicas deportivas, especialmente las referidas al Tenis de Mesa, deporte del cual no solo era un buen conocedor sino también un magnifico deportista en la práctica de esta disciplina, militando como jugador federado principalmente en el equipo representativo de “El Pilar” –formo equipo con Abel Álvarez, Miguel y Arango y posteriormente con el resto de compañeros, su gran amigo Bernardo Morales, y Miguel Zerolo.
En el Círculo de Amistad XII Enero, en su época de directivo, con sus gestiones personales, contribuyo extraordinariamente al ascenso de este equipo a la división de honor –máxima categoría en esa época-, así como, también colaboró de forma excepcional con la Federación de Tenerife de Tenis de Mesa y con su presidente Urbano Barber Nieves en esa época, con el cual coincidiría también en su llegada - junio1976- al rotativo decano de la prensa de Canarias Diario de Avisos, en su instauración en Santa Cruz de Tenerife (trasladado de La Palma) en la sede de la Calle Santa Rosalía, donde de la mano de su entonces Director Leopoldo Fernández y decenas de compañeros y amigos que ahora le recuerdan, entre los que me incluyo, asiduo visitante, cuando era solo un crio de quince años y enredaba en los angostos pasillos del periódico. Aquellas redacciones nada parecidas a las de ahora, con el traqueteo de las teclas de las máquinas de escribir, el correr de redactores y técnicos, para que todo llegara en tiempo preciso a la rotativa y que un día más la edición saliera a la calle con las noticias actuales.
Pues ahí estaba Manolo, desde el principio especializandose en la política local, dominando todos los resortes necesarios para lograr la última noticia, sin prisa, ni pausa demostrando su versatilidad a la hora de adaptarse a los temas y circunstancias de la actualidad y del día a día, como periodista objetivo, preciso y sobre todo trabajador. Todo el periodista que se precie, evoluciona en su profesión buscando un objetivo, algo en lo que pueda dar toda su capacidad de transmitir información, Manuel Iglesias lo consiguió y supo también esquematizar su versatilidad periodística en la gastronomía, convirtiéndose en un líder de la misma en el ámbito especializado local, regional, nacional e internacional no solo como crítico y comentador, sino sobre todo como difusor de la cultura culinaria canaria hacia el exterior. Además fundó los premios de Gastronomía DIARIO DE AVISOS, únicos en este género en toda España y referentes para toda la prensa nacional. En fin podría seguir escribiendo páginas y páginas sobre Manolo Iglesias, pero prefiero quedarme con el recuerdo de un periodista fiel a sus principios, leal con sus amigos, profesional ejemplar y digno de admirar.
Ya para terminar, si me permiten expresar mis más sentidas condolencias a los familiares, amigos y compañeros del Diario de Avisos de Manuel Iglesias, en mi nombre y de todos los que trabajamos y colaboramos en “La Laguna Ahora” Descansa en paz Manolo y sigue escribiendo desde el Cielo.
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