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La procesión de de la Víspera acompañada de las romeras recorrió las calles de la Villa de Arriba hasta la torre de la Concepción y regresó a la ermita. La Hermandad de San Benito repartió un año más el pan de la Vípera y del Santo la tradicional estampita para lucir hoy en el sombrero. La Laguna vivirá hoy su fiesta más alegre y participativa, la Romería Regional de San Benito Abad, que contará con más de 60 carretas, barcos, danzas, ganado, rondallas y parrandas de todo el Archipiélago.
A las 12:00 horas, la Romería, partiendo de San Benito, continuará por Marqués de Celada, Calle Adelantado, Plaza de la Concepción, Calle de la Carrera, Plaza del Adelantado, Calle San Agustín, Plaza de la Junta Suprema, hasta la Plaza del Poeta Manuel Verdugo. A partir de ahí continuará la procesión del Santo hasta la Ermita de San Benito por la calle Lucas Vega. A partir de las 16:00 horas, GRAN BAILE en el escenario de la calle Marqués de Celada (San Benito). Orquesta: Malibú Band.
En la romería, un año más, las parrandas con sus cantos elogiarán al Santo Patrón de los labradores de la isla de Tenerife y protector de las sementeras, San Benito Abad. Figuras relevantes del Archipiélago han dedicado frases y elogios al Santo protector de las sementeras:
Luis Diego Cuscoy, cuando aún los alrededores de la ermita de San Benito eran campos de trigo dijo: "Traer lo tradicional de la mano, sacarlo de sus silencios, de sus valles escondidos, de esa paz dormida que alborozan alondras y canarios".
Para el periodista y escritor lagunero Luis Álvarez Cruz: "La Laguna, la primera ciudad agrícola de la Isla, le rinde culto a San Benito, para lo cual no sólo ha creado una tradición, sino que la ha recreado, haciéndola florecer en el reseco tronco de la historia".
El entrañable Padre Adán (José Miguel Adán) dijo a finales de los años cincuenta: "La romería de San Benito ha venido a ser y es la más auténtica de nuestras Islas".
Para el insigne catedrático de la universidad de La Laguna D. Elías Serra Rafols, la romería era un homenaje al campo: "En la romería de San Benito quiero ver un homenaje de la Isla entera a esos honrados hombres que arrancan de la tierra nuestro gofio de cada día".
Para el recordado alcalde de Las Palmas de Gran Canaria, D. Juan Rodríguez Doreste, tampoco pasó desapercibida la romería, de la que dijo: "El tesoro de San Benito tiene su hontanar en entrañables vetas de la tierra, arrancando por la mano, el corazón y la fantasía del campesino, último gran señor de nuestras Islas". Otro escritor y periodista como fue Alfonso García Ramos la definió con las siguientes palabras: "La romería de San Benito es un río de campo que corre por la ciudad. El alma isleña, asomada por canciones que camina, guitarra y cirio, detrás del santo".
Olga Darías, dijo un día por San Benito: "La ofrenda al santo va en el fruto prometido, en la flor, la belleza y la copla".
Otro insigne escritor e investigador como fue D. Enrique Roméu Palazuelos, Conde de Barbate, y lagunero de adopción, dijo: "Nunca ninguna apoteosis fue tan alegre, tan clara como la romería de San Benito".
El poeta lagunero Carlos Pinto Grote solicita a los ciudadanos que "llevemos todos nuestra ofrenda y con la paz en el corazón, y la dejemos a los pies del Santo Abad para que la bendiga y nos bendiga".
Cuando cualquier descendiente de los viejos vecinos de San Benito ve al Santo pasar por la torre de la Concepción y ésta le repica el tajaraste, las nostalgias le traspasan la carne y, por los litorales del corazón, regresan de nuevo a flor de piel, para quedar anclados en ese hueco donde las lágrimas forman una unidad de emociones con los recuerdos de los viejos habitantes del barrio de los "Peludos".
Para cualquier buen vecino es y debe ser un orgullo que desde la vetusta torre de la iglesia matriz de la Isla de Tenerife se la repique el tajaraste, al igual que cuando está al culto lo hace La Catedral.
Amar al antiguo barrio de San Benito no es poner dos mesas en la plaza y una partida de envite en su "honor", amar al barrio de San Benito es sentirse orgulloso o orgullosa cuando La Laguna y la Isla entera acompañan a San Benito por toda su Ciudad. |