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DÍA10 DE ABRIL
La Madrugada  En la madrugada del Viernes Santo, cuando todavía la noche reina sobre la ciudad, la venerada imagen del Cristo de La Laguna sale de su Santuario de San Francisco para recorrer las calles en emocionante procesión, que termina en la Catedral en las primeras horas de la mañana. La pálida luz de los cirios que, en cumplimiento de una “promesa”, portan centenares de devotos, ilumina con sus temblorosos reflejos la bella imagen del Crucificado. El rumor de las plegarias y el ronco son de los tambores van señalando el paso de la solemne procesión por las amplias calles laguneras, en las tinieblas nocturnas y a las primeras luces del alba. A lo largo de este recorrido comienza a ser tradicional la interpretación de malagueñas. Cuando el Crucificado Moreno comienza a recorrer la calle de la carrera, suena la adaptación para banda de Tomás Montesdeoca del fragmento de la ópera Tosca (Puccini) E lucevan le stelle (más conocido como Adiós a la vida), cuyos sones llaman al recogimiento y a la devoción entre los fieles.
De todos los puntos de la isla acuden los fieles a este tradicional y emotivo acto. La procesión de madrugada, como se la llama, congrega en la plaza de San Francisco un enorme gentío, aún antes de abrirse las puertas del templo. El elegante trono entra, a su paso, en todas las iglesias. Y en las de los monasterios de Santa Clara y Santa Catalina, la gente se agrupa para escuchar el armonioso canto de las monjas.
Manuel Verdugo, hace años, adivinó el destello desmesurado de los luceros, cuando el Cristo de La Laguna abandona su santuario. Y logró aprisionar en el haz inolvidable de unos octosílabos el revuelo tenue de los ángeles que le prendían luz... Procesión de madrugada...
¡Cómo brillan los luceros que los ángeles encienden por el Cristo lagunero¡ Procesión de madrugada... ¡Con fervor y silencio va la gente tras la efigie del clavado Nazareno entre filas de alumbrantes que avanzan a paso lento¡ No hay repiques ni cohetes no hay ni murmullo de rezos... Cuando el Mártir, moribundo en el sagrado madero, pasa cual sacro fantasma entrambos brazos abiertos, hasta calla, en homenaje, el tenue rumor del viento; tan sólo de los tambores suena el redoble severo, y acaso una marcha fúnebre despierta dormidos ecos que el suave ambiente saturan de congoja y de misterio... Procesión de madrugada... ¡Cómo brillan los luceros que los ángeles encienden por el Cristo laguero¡ En la madrugada del Viernes Santo, partiendo de su Real Santuario, recorre las calles laguneras el Santísimo. Cristo de La Laguna. Se trata de una talla gótica que llegó a La Laguna en torno a 1520, como regalo del duque de Medina Sidonia al Adelantado, don Alonso Fernández de Lugo, de autor y orígenes inciertos. Así, por sus características se la considera de raíz sevillana de finales del siglo XV, aunque no todos los autores coinciden. El marqués de Lozoya (en Bonnet y Reverón, 1952) considera que su procedencia es castellana de fines del siglo XV; el profesor Martín González señala que su procedencia revela influjos de las tallas de marfil - probablemente se refiere a las de Giovanni Pisano, el escultor gótico más destacado a fines del siglo XIV-; últimamente se asevera que es de origen flamenco, de algún taller de Amberes, … De lo que no cabe duda es de que se tata de una talla gótica. Se encuentra sobre cruz cubierta de placas de plata, regalo del año 1630, si bien en Semana Santa procesiona en cruz de madera. No existe en todo el Archipiélago Canario una imagen del Crucificado tan venerada como ésta, hablándose largamente de sus numerosos milagros, recogidos por el P. Fray Luis de Quirós (1988, 1ª Ed., 1612). Sale acompañado de la Pontificia, Real y Venerable Esclavitud del Stmo. Cristo, que se debe a indicaciones de la nobleza, secundada por el reverendo Fray Juan de San Francisco, Provincial que fue de este Archipiélago de la Orden Franciscana, Consultor Calificador del Santo Oficio, Comisario en Tenerife y Capellán Perpetuo del Cristo. Este religioso, en el deseo de aumentar y conservar el culto al Señor y que la devoción creciese, dio forma a una Hermandad, con el título de Venerable Esclavitud, compuesta por 33 caballeros. El 6 de septiembre de 1659 se reunieron los sujetos más distinguidos de la Iglesia en memorable sesión y fundaron la célebre Esclavitud. En la actualidad cuenta con más de 2000 esclavos y se le han añadido los títulos de Pontificia y Real.  La Dolorosa, San Juan y la Magdalena, imágenes de probable origen americano de mediados del s. XVIII, procesiona el Viernes Santo, en la Procesión de Madrugada, acompañando al Stmo. Cristo de La Laguna. Estas imágenes fueron traídas al monasterio de Santa Clara desde el convento de San Miguel de las Victorias con motivo del incendio de este último en 1810. Acompaña a este trono la Pontificia, Real y Venerable Esclavitud del Stmo. Cristo de La Laguna. REAL SANTUARIO DEL SANTÍSIMO CRISTO DE LA LAGUNA De 1,30 a 2,30 de la madrugada Hora Santa ante el Santísimo Sacramento. A las 3,15 de la madrugada Predicación de la Primera de las Siete Palabras. Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen, [Lc 23, 34]. A las 4 de la madrugada Procesión del SANTÍSIMO CRISTO DE LA LAGUNA junto con LA DOLOROSA, SAN JUAN, y LA MAGDALENA acompañados de la Pontificia, Real y Venerable Esclavitud del Santísimo Cristo de La Laguna. El Cristo de La Laguna, con sus brazos abiertos, hará meditar a cada persona en el silencio íntimo de la propia conciencia. La imagen que vale más que todas las palabras llegará al corazón a través de los sentidos.
Y, después, el silencio. “El silencio se hizo en la plaza. Hizóse como si nuestras manos pudieran plasmarlo y nuestros ojos percibirlo. Oíase el silencio... rezaban las almas...Rezaban como si estuvieran solas, en una soledad sin ausencias ni distancia; soledad no vacía, mas llena de vida; soledad poblada de almas que rezaban señeras mas no solitarias. En la plaza llena de gentes, parecía que nadie había, ¡tan lejos estaban las almas de los cuerpos, tan cercanas se hallaban del Alma de las almas!”. 
PARROQUIA MATRIZ DE NUESTRA SEÑORA DE LA CONCEPCIÓN [SEDE DE LA SANTA IGLESIA CATEDRAL] A las 11,15 de la mañana Procesión del LIGNUM CRUCIS y LA PIEDAD, acompañada de su Cofradía Penitencial. A las 12,30 de la mañana Celebración de la Pasión y Muerte del Señor.
La Cofradía del Lignum Crucis, fundada en 1955, porta bajo palio una reliquia de la Cruz de Cristo, de ahí su nombre. Acompaña al paso de La Piedad. La penitencia a que se someten estos cofrades hace que sea una de las procesiones que más impresiona. La visión anónima del penitente, con los pies descalzos, en cumplimiento de una promesa, encoge el corazón y evoca el sufrimiento de Cristo.  La Piedad. En la mañana del Viernes Santo procesiona este paso, también compuesto por dos imágenes: la de la Virgen, de autor desconocido y probablemente de principios del siglo XX, y la del Señor Difunto, una de las mejores obras del güimarero Lázaro González de Ocampo (1651 – 1714), datada en 1681 y que probablemente fuera empleada como Cristo difunto, ya que presenta los brazos articulados a base de tela encolada. Originariamente integraba este paso una Virgen también tallada por Lázaro González de Ocampo (el grupo escultórico fue encargado por don Bernardo Martín de Fleitas), tristemente desaparecida y que se conoce sólo por referencias. La imagen actual rompe el equilibrio del grupo escultórico debido a su hieratismo y a la policromía totalmente distinta. En las primeras horas de la tarde, acompañado por las autoridades civiles y militares, procesiona desde la iglesia de Santo Domingo hacia la Santa Iglesia Catedral, donde permanece hasta la noche del mismo día, El Señor Difunto o Santo Entierro. El Señor Difunto, de autor anónimo, data del siglo XVI. Yace en el interior de una urna de plata repujada confeccionada en 1732, regalo del capitán don Amaro Rodríguez Felipe, conocido como “Amaro Pargo”. Desde 1952 es custodiada por la Cofradía Penitencial de la Misericordia. Cuando el Santo Entierro llega a la iglesia Catedral se inicia la Procesión Magna. Veinticuatro pasos van narrando a la inmensa multitud que se agolpa en las aceras, balcones y ventanas los distintos momento de la Pasión y Muerte de Jesucristo.
Cofradías y hermandades manifestando su amor por sus imágenes. La Laguna entera saca sus mejores galas y se entrega para mostrar la creencia y la pasión de un pueblo por su tradición, su fe y su arte. Desde todas las partes de las islas, miles de canarios y foráneos se dan cita en La Laguna. Los pasos acaparan, sin duda, su atención. El paso de la imagen del Cristo, y el paso con la imagen de la Virgen mostrarán el refinado gusto artístico, la elegancia del adorno, el bordado, la orfebrería, la cera y las flores, envuelto todo, en peculiar combinación, en el olor de las nubes perfumadas del incienso que se quema y en el aroma de las “santasnoches” de la Vega.
 Y después, cuando ya ha caído la noche, el Silencio El Señor Difunto regresa a Santo Domingo, acompañado por todas las cofradías, en riguroso orden de antigüedad. Es la Procesión del Silencio.Se apaga el alumbrado público del recorrido procesional y los fieles, en extremado silencio, pueden escuchar el tintinear de las campanillas que penden de la urna, que es portada a hombros por cofrades de la Misericordia.Con respeto de majestad, con protocolo de alteza, rige las calles el Santo Entierro. El silencio se apodera de las calles. Pero el silencio se oye. Se oye el dolor y los callados rezos. Se oye la soledad y el llanto.
DÍA 12 DE ABRIL Domingo abierto a la alegría y a la reflexión. Eucaristía que cada año se renueva en la propia calle cuando las andas de Corpus y su Custodia salen de la parroquia matriz de la Concepción. Amanecer de un nuevo día en el que las campanas tocan a gloria. Amanecer de nuevas esperanzas y nuevas ilusiones. Amanecer a una nueva vida. Cristo ha resucitado. Jesús en el momento de su Resurrección. Obra del Imaginero cordobés Manuel Luque Bonillo realizada en el año 2004. Procesiona acompañada de la Hermandad del Rosario que la portan a hombros Del todo a la nada, del cero al infinito. Una semana que acaba y un contar de cuentas de un imaginario rosario para saber cuánto resta para una nueva Semana Santa, expresión de fe, religión, arte y tradición. Expresión del sentimiento y del alma de un pueblo. Así es La Laguna. Así es su Semana Mayor.
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