Por/Fidel Campo Sánchez A vista de Berode.
…Y llegamos al Jueves Santo, Día del Amor Fraterno, La Laguna exalta jubilosamente al Santísimo Sacramento, que es colocado en bellos y valiosos sagrarios de plata y oro, realzados por una ornamentación monumental y de arte inigualables. Los monumentos constituyen algo diferente en la Semana Santa lagunera. Es el arte de un pueblo como manifestación de su fervor al Sagrado Misterio.  Fragmento Programa de la Guerra Civil década de los 30: colección La Laguna Ahora En la Concepción, en funciones de Catedral, por la larga espera de esas obras de restauración que tardan en llegar, la gran asamblea estará presente en la Misa de la Cena del Señor, en la que el ordinarius y a la vez obispo diocesano, Bernardo Álvarez, pronunciará la homilía del amor fraterno y en una emotiva ceremonia dejará caer el chorro de agua sobre los pies de doce pobres (en años ha se hacia con asilados del Asilo de El Cristo), para terminar besando humildemente cada píe.
Al final de las ceremonias recorrerá el trayecto procesional el trono de la Cena, obra del imaginero Antonio Orbaran, cuya magnifica canastilla fue construida, dorada y bruñida, por el artesano-ebanista de La Laguna, don José Domínguez, conocido por el Camimela, al igual que la de la Oración del Huerto. La hermandad del Santísimo Sacramento fundada en 1759, acompaña a la Santa Cena, recordando a aquellos ciudadanos de La Laguna como don Miguel Álvarez, don José Melo, don Agustín Monteverde y a don Juan Oliva Tristán entre sus más destacados miembros.
 Fragmento Programa de la década de los 50: colección La Laguna Ahora Desde el templo de Santo Domingo, un nuevo desfile procesional que lo abre un magnífico Paso, el del Señor de la Humildad y Paciencia, expresiva muestra de la imaginería Canaria del siglo XVIII (18), con sus penitentes que conjugan en su hábito dos colores de un gran simbolismo el blanco y el morado. Dicha imagen ha estado siempre vinculada a la familia Ascanio, por lo que recordamos la presencia junto al Trono, de don Juan Ramón y don Fernando así como de descendientes y oros parientes. Sigue al cortejo la Cofradía de la Unción y Mortaja de Cristo, en una extraordinaria canastilla labrada y dorada por el maestro Molina, los Santos Varones, San Juan y la Magdalena, obra de Fernando Estévez del siglo XIX (19).
Esta Cofradía se fundó gracias a los esfuerzos del recordado lagunero Miguel Feria Cedrés, que junto con Manuel Luís Ramos y el celoso párroco José García Pérez, que procedente del Puerto de la Cruz, se instaló en nuestra ciudad para siempre con su numerosa familia huérfanos de padre. A él se debe la reconstrucción de la Iglesia de Santo Domingo y la fundación de las tres Cofradías con lo que la Parroquia participa en la Semana Santa.
Finalmente, cierra el desfile procesional Nuestra Señora de la Soledad, magnífica talla de espíritu neoclásico, con sus nazarenos de túnicas blancas y capas negras, acompañados por una escolanía de jóvenes aspirantes que rompían el silencio de la noche con sus plegarias musicales.
Recordar que el cartel de la Semana Santa de este año, reproduce un primer plano de la Virgen de la Soledad, talla anónima del siglo XVI (16), por cuyo motivo felicitamos al doctor Juan Antonio Pérez, presidente de la Junta de Hermandades y Cofradías que Dios quiera sea por muchos años. AMÉN.
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