Por/Fidel Campo Sánchez A vista de Berode  Personal de Regimiento de Artilleria de Campaña 93. Antes de partir para Afganistan No tenemos el gusto de conocer a don Esteban Calzada Charles, que ocupa la presidencia de la Agrupación de Artilleros Veteranos de Montaña de España, que ha manifestado en las páginas del periódico El Día del 28 de marzo, al referirse a la Escolta de Artilleros al Santísimo Cristo de La Laguna que: “las tradiciones pueden y deben conservarse y, además, respetarlas”
Esperamos que el batallador presidente de los Artilleros Veteranos y nosotros, humildes servidores, podamos conocernos pronto, pues, no es casualidad, pero coincidimos en todo.
Es público y notorio que llevamos tiempo pidiendo, primero al obispo Felipe Fernández y al palmero Bernardo Álvarez, la restitución de la Escuadra de Artilleros, que por promesa y desde la guerra de África, han escoltado el Trono del Santísimo Cristo de La Laguna.
Sigue aferrado Bernardo Álvarez, al artículo 516 del Sínodo, señalando el señor Calzada que: “me parece mal que hayan roto la promesa. No tiene por qué extinguirse porque en su momento se aceptó por parte de las autoridades civiles, militares y eclesiásticas. No debe suspenderse y hay que recuperar la escolta”
El tema se complica cuando solicitado el criterio de distintos juristas, interpretan el artículo 516, confuso de redacción poco clara y subjetivo. Su redacción textual afirma que: “se evite, en las celebraciones y procesiones la presencia de cualquier clase de armas”. En el referido texto no aparece el término prohibición por ningún lado, por lo que estimamos se trata de una cabezonería del señor de las Breñas, don Bernardo, que no quiere dar el brazo a torcer. ¿No se quiere dar cuenta que el rectificar es de sabios? Cuando en la procesión Magna de este año, el Señor Difunto de Santo Domingo –donde se ubicó la primera sede de la Catedral -, fue escoltado por agentes de la Policía Local, con uniforme de gala, casco con plumachos y sable, que también es un arma y por cierto muy peligrosa cuando es usada, ¡o no!.
En círculos laguneros se comenta, que podría producirse una situación intermedia, consistente, en la presencia de la Escolta de Artilleros con armas, pero sin munición, cosa que podría comprobarse antes de salir el Cristo, por el propio Ordinario o persona en quien delegue.
Lo cierto es que la recuperación de la Escolta del Cristo, ha sido defendida por autoridades y entidades públicas, por personalidades civiles y militares, que manifiestan su pesar por la desaparición de los Artilleros de Montaña junto al Trono del Señor de La Laguna.
Pero sobretodo, por el pueblo llano, esas gentes del interior, nos referimos a las de las Montañas, Las Mercedes, la Esperanza, que tantas personas aportan para acompañar al Crucificado, y que no entienden, no comprenden que algunos pocos, reunidos en un órgano clerical denominado como Sínodo (también conocido por (do-si-no) han intervenido y votado suprimiendo algo increíble: la presencia de los soldados cumpliendo una sagrada promesa.
Pero si la Iglesia es una, no entendemos como en otras diócesis, como Málaga, Valladolid y León, los legionarios, la Guardia Civil y el propio Ejército, dan custodia solemne a magnificas imágenes del Señor y de la Santísima Virgen de los Dolores.
Finalizamos esta epístola afirmando nuestra fe en el Santísimo Cristo y nuestra poca esperanza en las decisiones del Ordinario. Es una pena, pero es una realidad. AMEN.
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