La Capilla y la Cruz
Tipológicamente la capilla de cruz responde a una pequeña edificación religiosa situada, por lo general, en las encrucijadas de las calles y caminos o en las entradas y salidas del núcleo de población. Su puerta de entrada es de arco de cantería y se cubren en su interior con techos de artesa, para destacar la importancia de la obra. Poseen un altar elevado, normalmente de mampostería, donde se venera la cruz de madera. El tamaño y la forma de la capilla varía según los lugares, dependiendo de las tradiciones locales y de los materiales disponibles por los canteros de la zona para realizarla.
Podemos distinguir dos tipos de capillas. El primer tipo lo forman las capillas construidas por algún propietario particular adosada a su casa, que servían como oratorio particular a los dueños de la misma. Dentro de este grupo de patronato privado, en muchas casas existían algunas pequeñas capillas ubicadas en la planta alta como oratorio exclusivo de la familia. El mayor número de estas capillas aflora en la segunda mitad del s. XIX, pero podemos encontrar destacados casos en décadas anteriores, como la llamada de la Cruz Verde. El segundo tipo lo forman aquellas capillas creadas por gremios de oficios, cofradías y hermandades que, en honor a la Cruz, se constituyeron en muchos de los municipios de las islas, a raíz de la conquista. Destacan sobre todo en La Laguna algunas de estas cofradías, que edificaron su capilla de Cruz. Ejemplo de ello es el caso de la “Cofradía de la Cruz de los Plateros”, en la C/ San Juan, que era una vinculación piadosa de estos artífices.
Por su importancia constructiva destacamos las capillas de las islas de La Palma y Tenerife. Las primeras se caracterizan por su menor tamaño y estar abiertas. En ellas las cruces se forran de telas y se les añaden joyas. Las de Tenerife, y concretamente las de La Laguna, destacan por su gran tamaño, con fachadas que contienen soluciones de tipo clásico, que intentan dar mayor prestigio al edificio.
Relacionadas directamente con la práctica del Vía Crucis, aparecen las cruces que cuelgan de las fachadas de las casas, como las de la zona del camino de San Lázaro, destacando las de S/C de La Palma y las de S/C de Tenerife como los mejores ejemplos de este arte popular. Esta importancia se pone de manifiesto al estar vinculada la fiesta del 3 de mayo a la fecha de fundación de las dos capitales de las islas antes mencionadas, que coinciden con la festividad de la Cruz.
A LA INVENCIÓN DE LA SANTA CRUZEspada luminosa surgida del misterio
que deshace en las sombras los bárbaros vestigIos,
infamante patíbulo que es trono de un Imperio
más fuerte que los hondos turbiones de los siglos.
En tu tronco haces trizas las más feroces rachas;
y pues eres, el Arbol Eterno de la vida,
sobre tus fuertes nudos mellas todas las hachas
y abres una rosa de sol en cada herida.
Tú nuestro barro signas. Tres imprentas ardientes
agrandan el relieve de nuestro crecimiento.
La primera en la frente.Y así, resplandecientes
se tornan los abismos de nuestro pensamiento.
La segunda, en la boca. Y a toda ruin palabra,
aun antes de nacer, ahogas; y su anverso,
por tu lustral influjo consigues que se abra
como un panal de luz, en las mieles de un verso.
La tercera en el pecho; y ahora enajenado,
aunque tus dos barrotes refuercen su prisión,
canta mejor que nunca, fuertemente clavado,
el pájaro encendido de nuestro corazón.
E. GUTIÉRREZ ALBELO