Por/ Julio Torres Santos
La Infomación
“Serían próximamente las cuatro de la tarde de anteayer, cuando hasta nuestra habitación, llegaron el ecos de grandes gritos, llantos y amenazas. Sospechamos que algo grave ocurría en la calle, y nos asomamos á la ventana de nuestra casa, las que para nosotros quedaron en aquellos momentos convertidas en magníficos palcos, desde donde presenciamos una atrayente función”. Estacazo y al suelo“Por la calle de San Juan regresaban de le fiesta de San Isidro, del Chorrillo, numerosísimos romeros, cuando al llegar frente á nuestra, puertas y ventanas, sin que de momento supiéramos el porque, vimos que un hombre corría, en dirección á la calle de Herradores, y que era perseguido por otro, todo ensangrentado gritando. El fugitivo pudo al pronto huir, pero otros quo corrían tras el perseguidor, al llegar a el propináronle una monumental paliza, no obstante estar herido. La batalla entonces se generalizo, y unos á otros propinaronse sendos garrotazos sonando en sus maltrechas cabezas los palos y bastones al golpear y hacerse añicos. Hubo momentos en que algunos combatientes rodando por el suelo, recibían estacazos, se levantaban luego, los daban ellos, y volvían á caer magullados por tanta leña y trompazo. Cuando más enconada era la lucha, algunos de ellos sacaron á relucir sus puñales, pero tuvieron á bien volverlos á las vainas, gracias á la intervención de la policía.” Las Mujeres
"Numerosas mujeres, hermanas, hijas y esposas do los beligerantes, esgrimiendo buenas varitas, propinaban cada palo, sin compasión alguna, que daba gusto. la función
Para los espectadores como nosotros, la función fue soberbia. La calle de San Juan, llena casi instantáneamente de romeros, combatientes y curiosos, presentaba un buen golpe de vista, como creernos que jamás se haya visto.
Era un verdadero campo de batalla, por donde los palos llovían como únicos proyectiles.
Una jovencita, en uno do los momentos de mayor confusión, recibió un garrotazo en sus pechos, el que le hizo rodar por el suelo.
Levantada de él, paragua en alto, arremetió hecha una furia contra el primero que encontró al alcance de sus garras".
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