Por/Fidel Campo Sánchez
Razón tenía don Buenaventura Bonnet y Reverón al afirmar que “no existía en todo el archipiélago canario una imagen del Señor Crucificado tan venerada como la del Cristo de La Laguna” Al escribir días pasados sobre el número de Artilleros y Militares que han sido Esclavos Mayores o simplemente Esclavos, nos sorprendió comprobar el elevado número de sacerdotes que han sido y siguen siendo miembros de la Venerable Institución, veamos lo siguiente, como resultado de nuestras investigaciones: En el año 1736, preside la Esclavitud el licenciado don Fernando José de la Guerra y Ayala, Beneficiado de los Remedios en La Laguna. Cuatro años después 1740, es Esclavo Mayor don Pedro de de la Santa.Ariza y Castillo, clérigo presbítero, al que le sigue en el año 1748 don Luís Tomás Baulen y Fonseca. Un Obispo accede en 1789, don Antonio de la Plaza y don Luís Flogueras y Sión, en 1826. En el año 1874 se elige para regir la Esclavitud, al Deán de Tenerife, don Enrique Medina y Santana. Un año después ocupa el cargo don Ramón Martínez de Ocampo, Chantre de Tenerife. Otro Deán de Tenerife ocupa la presidencia en 1876, don José Martín Méndez. Le sigue en 1878, don Siverio Alonso del Castillo y Pérez, doctoral y Vicario Capitular, sede vacante. En el 1880, el presbítero don Jerónimo de Mora y Hernández. En el año 1882, accede a Esclavo Mayor, don José Rodríguez Moure, erudito e ilustre Canónigo lagunero, beneficiado y maestro de ceremonias de la Catedral, coadjutor de la parroquia de La Concepción y Fiscal de Tribunal Eclesiástico, Secretario de Cámara y Gobierno además de hijo predilecto de La Laguna, como también historiador e incansable investigador, destacando entre sus múltiples publicaciones la de : “Datos históricos y Novena al Santísimo Cristo de La Laguna”
Dos años más tarde, en 1884, accede don Vicente González Hernández y en 1886 el Beneficiado don Jerónimo Padilla y Morales.
En el año 1894 se nombra al presbítero don Epifanio Díaz Saavedra y en 1897 al también sacerdote don Manuel Cedrés y Hernández-
Llega 1916 y preside la Esclavitud el Deán de Tenerife don Enrique González Medina. El 1919, el presbítero don Vicente Ferrer de la Cruz y en 1921, accede el sacerdote don Ruperto Molina y Molina.
En 1950 recibe la medalla de Esclavo, el Canónigo don José Miguel Adán Rodríguez, sacerdote singular y muy querido en toda Canarias y especialmente en La Laguna donde una de sus calles recibe su nombre, muy cerca, por cierto, de la Iglesia del Cristo.
Recibe la insignia en 1952, el Canónigo don Luís Álvarez García, Secretario de Cámara y sacerdote muchos años residente en Caracas (Venezuela), que restableció la Orden Betlehemita y con el nombre de Fray Luís de la Cruz dedicó su vida y patrimonio a los más pobres y enfermos. Funda dos casas de acogida para personas mayores en La Laguna.
En el año 1961, preside la Esclavitud un querido y recordado sacerdote, el Canónigo don Juan Negrín Viñas, profesor durante décadas de la Escuela de Magisterio y del Seminario Conciliar. Promotor de la rehabilitación de la Iglesia de Taganana, su pueblo natal donde recibió sepultura.
Desde los años ochenta forma parte de la Esclavitud, el Vicario General, Ecónomo y Deán de la Catedral, don Julián de Armas Rodríguez, insigne y trabajador sacerdote, promotor de las Casas de Acogida Madre del Redentor y de otra en Garachico. Impulsor y organizador de viajes de todo tipo, fundamentalmente a Jerusalén, Roma, Fátima, Lourdes y catedrales del Mundo. A este sacerdote merecidamente debía de nombrársele Esclavo Mayor, ¡ya se está tardando!, pues, consideramos que la Institución le necesita en estos delicados momentos por lo que se está atravesando. Es necesario este intuitivo sacerdote, entre otras cosas, para ordenar los fondos provenientes de las cuotas, donativos y aportaciones que los fieles entregan o depositen en la alcancía y que, al parecer, tan alegremente se vienen utilizando por algunos Esclavos Mayores.
Continuará
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