Por/Fidel Campo Sánchez A vista de Berode
La Laguna a 25 de mayo de 2008
Bernardo Álvarez discípulo aventajado inspirador de la política felipista de una cocatedral chicha, pese a que olvida que la cabeza de la Diócesis esta en la ciudad de San Cristóbal de La Laguna, viene denotando determinadas tendencias a entrar en el pleito Santa Cruz-La Laguna, apostó en su homilía pronunciada en La Concepción de Santa Cruz por la "comunión por encima de cualquier legítima diversidad, profesión, clase social o ideas políticas".
 La frase "Pan partido para la vida del mundo" ocupó el centro de la homilía del obispo, Bernardo Álvarez, en la celebración del Corpus Christi de Santa Cruz, que tuvo lugar en el entorno de la iglesia de La Concepción por donde discurrió la procesión entre alfombras hechas por los fieles con material perecedero.
"Los cristianos -señaló el prelado hacemos memoria de Jesucristo Resucitado especialmente en la Eucaristía. Esta memoria no es un mero recuerdo de algo que pasó, sino una realidad existencial y dinámica que implica la vida de los que celebran la misa". "Estamos unidos -recalcó el obispo- llamando a la comunión por encima de cualquier legítima diversidad, más allá de nuestras diferencias de profesión, de clase social, de ideas políticas: nos abrimos los unos a los otros para convertirnos en una sola cosa a partir de Jesús". Por tanto, "el Corpus Christi nos recuerda ante todo que ser cristianos quiere decir reunirse desde todas las partes para estar en la presencia del único Señor y ser uno en Él y con Él".
Buena parte de la homilía del obispo de la Diócesis de San Cristóbal de La Laguna, que no Nivariense como erróneamente se viene aseverando, estuvo centrada en enfatizar que "la vocación de cada uno de los creyentes es ser, junto a Jesús, pan partido para la vida del mundo; ser memoria viva de Él". El obispo Bernardo Álvarez indicó diversos modos de ser pan partido para los demás, habiendo comulgado con Jesús que nos invita a practicar las llamadas "obras de misericordia"; no en vano el día del Corpus es la "jornada nacional de Caridad". Puesto de manifiesto por la Junta de Hermandades y Cofradías, en su local de Nava y Grimón, 10, esperando a los que quieran participar en su campaña de aportación de un kilo de alimentos no perecederos, con destino a los Hermanos de la Cruz Blanca, donde vimos asistir con sus dádivas a multitud de almas caritativas. Así, como señaló el obispo cuando se dedica tiempo, cariño, dinero para los demás, de manera preferente para los ancianos, los inmigrantes, los enfermos, los encarcelados, nuestros niños, o convecinos… "nos convertimos, a ejemplo de Jesús, en pan partido para la vida del mundo". La nota "discordante", según colectivos, vecinos e investigadores, la ha puesto en la celebración de este año la Iglesia al afirmar en el programa de actos que los tapices de flores tampoco son una manifestación histórica ni cultural. A pesar de ello, hoy La Laguna hará las más bellas alfombras como ofrenda a Jesús y como réplica a quienes tratan de desmerecer con sus palabras un acto que viene celebrándose desde el siglo XV pese a que algún cura “enteradillo” diga lo contrario
La Laguna celebrará hoy la festividad del Corpus Christi con bellos tapices florales de colores y productos naturales, y una función religiosa, a las 17:00 horas, en la iglesia de La Concepción, presidida por el obispo, Bernardo Álvarez, seguida de la procesión por las calles, donde no faltarán los políticos con sus trajes de gala en esas manifestaciones a la pompa y el boato que nos vienen acostumbrado y que no compartimos pero… a los que no vimos colaborando ni visitando en toda la mañana los trabajos que se llevaban a término.
El hecho que ha indignado a la población han sido las manifestaciones, en el programa de actos del Corpus, que ha hecho el Cabildo Catedral, al manifestar que "no se debe considerar la confección de alfombras como una tradición histórica o cultural, porque no lo es".  El citado órgano representante de la Iglesia en La Laguna añade que los tapices florales no deberían ser firmados por sus autores, quienes han destacado que "las alfombras son obras de arte que se hacen con fe como una ofrenda al protagonista del Corpus, que no es ni el Cabildo Catedral ni el Obispado, sino el Corpus Christi, es decir, el cuerpo de Cristo. La Iglesia debe hacer memoria de las cientos de alfombras que han firmado sus colectivos como Cáritas, cofradías y hermandades y el propio Obispado" para que ahora nos vengan con “alicantinas” de este tipo
Los ciudadanos laguneros, sobre todo de los más entendidos en historia, pedimos al Cabildo Catedral que "lea el periódico clerical El Eco de La Laguna del 29 de julio de 1878, fecha en que dijo que la ciudad de La Laguna es el pueblo que más se ha distinguido en solemnizar la festividad del Corpus".
Sobre la afirmación del Cabildo Catedral de que las alfombras no son una tradición ni forman parte de la cultura, hay que destacar los siguientes datos históricos: "En la Edad Media era costumbre hacer alfombras para la fiesta del Corpus. El primer Corpus en Tenerife se celebró en La Laguna en 1497 La fiesta más antigua que se conoce en San Cristóbal de La Laguna y en la Isla entera, es el Corpus Christi, pues, data del año 1497. La primera celebración tuvo lugar en el marco de la Iglesia de La Concepción y la tradición asevera que fue el lugar donde se celebró la primera fiesta con lo que nos atrevemos a desmentir Al Cabildo Catedral cuando dice que las alfombras del Corpus no son tradición y a pedirles más rigor cuando hacen aseveraciones que se apartan de la verdad y de lo sentimientos de un pueblo religioso como La LagunaTambién existen antecedentes de otras alfombras como las que se hicieron en La Orotava en 1847 por parte de la familia Monteverde.
Las alfombras son consideradas como arte popular efímero y son un ejemplo del sincretismo religioso y cultural del pueblo. Acto dedicado a la creatividad como muestra de adoración o solemnidad a del cuerpo y Sangre de Cristo (también llamado Corpus Domine). Una fiesta que se celebraba el siguiente jueves al octavo después del Domingo de Pascua, de ahí el dicho popular: Tres jueves hay en el año que relucen más que el sol: Jueves Santo, Corpus Christi y el día de la Ascensión. Una fiesta de la Iglesia Católica destinada a proclamar la fe en el Santísimo Sacramento que se procesiona por nuestras calles con la custodia en la que se incluye la hostia que representa el cuerpo y sangre de Cristo y que, en esta ocasión, hubo que recurrir a que la procesión fuera claustral, dentro del recinto de la Iglesia de La Concepción lagunera, como Catedral itinerante, pues, el engalanado y alfombrado recorrido, aunque el agua es siempre bienvenida, impidió que la Eucaristía saliera a las calle. ¡Otro año será lo que disponga el Señor!
Debemos aprovechar este día para rendir honores a Jesucristo que es el ser supremo de los nacidos en esta tierra, Viviendo en el ejemplo perfecto del modo de vida que debe llevar todo el género humano. AMÉN.
. |