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Por/Fidel Campo Sánchez A Vista de Berode  
... En 1990 fue nombrado el canónigo don José Siverio Pérez, anterior a la reparación de las cubiertas y del museo del Cristo. Este buen sacerdote es licenciado en Ciencias de la Información, ex director de Radio Popular y responsable del Patrimonio y del Área de Museos. Este culto clérigo llevó a término una ingente labor como Esclavo Mayor. No obstante, al ser reelegido en 1995, siete esclavos mayores impidieron pudiera ejercer el cargo, pues demandaron que se había incumplido una obligación para… tres años después terminando dándole la razón, debiendo, ¡ya tarde!, ser restituido en el cargo “viaje para el que no hicieron falta alforjas para estos siete . Estos acontecimientos deberían recordarse con una placa conmemorativa en la que aparecieran los nombres de “esos siete” que tanto aman al Cristo de La Laguna pero… en busca del carguito y la parafernalia.
La cita de sacerdotes es igualmente interminable. Recordamos al canónigo don José Arvelo González, muchos años en La Palma, don Isidoro Cantero Andrade, centenario sacerdote que fue párroco de Taganana.
Otro destacado y virtuoso sacerdote, Esclavo es don Vicente Cruz Gil, Canónigo Penitenciario y vicepresidente del Cabildo Catedral desde los años 1954.
El también reverendo don Onofre Díaz párroco de San Andrés y de la Paz y la Unión de la Cuesta.
El jesuita padre Luís María de Eguiraum y el padre Ricardo Escribano García, conocidos jesuitas de la Concepción de Santa Cruz de Tenerife.
Otro Canónigo muy querido en La Laguna, Cruz Chica y La Esperanza, el reverendo Pedro Juan García Hernández, verdadero e insustituible conocedor de las sacristías y depósitos eclesiales.
Don José García Pérez que fuera párroco de Santo Domingo y su hermano don Juan.
El recordado Superior Franciscano don José García Santos y el que fuera Vicario General y actual párroco de la Concepción de Santa Cruz, Prelado Doméstico de Su Santidad, don Mauricio González y González.
El también Canónigo don Hipólito Jorge Dorta, gran persona y superviviente de las antiguas sotanas ya en desuso.
El canónigo don Antonio Jimeno y el popular don Armando Montelieu Marral, Magistral de la Orden de Malta y ex párroco del Corazón de Jesús de la capital.
El Notario Eclesiástico y Canónigo don Leopoldo Morales Armas y el actual Arcipreste, Canónigo y párroco de San Juan, don Prudencio Redondo Camarero. Don Julio Ribot Rodríguez, párroco de Los Silos y sacerdote vinculado al Opus Dei.
El muy querido sacerdote asturiano, don Ricardo Pereyra Chantre de la Catedral y Secretario de Cámara de nuestro Amado Obispo don Domingo Pérez Cáceres, Capitular Sede Vacante.
El doctoral de Tenerife don Bernabé González Marrero de tan gratos recuerdos por su cordialidad y don Jacinto Caballero, Canónigo y párroco de la Asunción de La Gomera.
Otro Deán de la Catedral, Esclavo del Cristo, fue el ilustre palmero don Luís Wandewalle y Carballo, celoso sacerdote, párroco del Sagrario Catedral y Delegado Episcopal de Hermandades y Cofradías. Y Por último el recordado Canónigo Penitenciario doctor don Antonio Marín Sebastián cuya inteligencia y oratoria eran sobresalientes.
Han sido esclavos, al propio tiempo el reverendo don Manuel Joaquín Herba Neizoso que ocupó el cargo de Comisario Episcopal, nombrado por el ordinario con el fin de normalizar una situación que no supo solventar y alargó innecesariamente.
En el recuerdo los obispos de la Diócesis de San Cristóbal de La Laguna, don Domingo Pérez Cáceres, don Luís Franco Cascón, el humilde y bien amado don Damián Iguancen Barou, el “increíble” Felipe Fernández, que han lucido la mellada del Cristo que también creemos ha sido impuesta nada menos que por el actual ordinario señor de las Breñas, don Bernardo Álvarez.
Más de cincuenta sacerdotes han ocupado el sillón de la Sede de la Esclavitud, incluido el Excmo. Y Rvdmo señor don Marcelo González Martín, Arzobispo de Toledo y Primado de España.
Y finalizamos con una sugerencia al señor Aledo: hay que tomarse en serio la Esclavitud habida cuenta que es una Institución piadosa y no para la pompa y el boato. Aparte de ver por su parte algún movimiento diferente al Obispo que con relación a los ARTILLEROS dice: ¡No meneallo” Con cuya actitud va contra la generalidad de los laguneros. Es verdaderamente el dilema, los Artilleros ¿la opción entre la voluntad errada de un clérigo y la voluntad unánime y firme de un pueblo contestatario al Obispo por cuestiones de estilo y de base religiosa? AMEN
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