Por/Fidel Campo Sánchez
A vista de Berode

Romería Regional de San Benito Abad 1947
...Un barco del Ortigal y otro de Tegueste, las danzas de San Diego, San Benito, Tegueste y la de Güimar, los carros de mulas de Hilario el manco y de Pepe Cascarilla.
El santo en un modesto trono con andas prestadas por las Clarisas y aquel Isidro Gutiérrez de tez sanguina portando como abanderado la enseña de la Asociación de labradores y ganaderos. Le seguían un par de rebaños y ganado lustroso, pasando, con sus colleras tintineantes, con sus cintas rojas, azules, amarillas…
El gran promotor de esta Romería que amplió su itinerario más allá de la calle del Adelantado, doctor Olivera y marqués de Celada, fue el recordado Antonio Hernández Arrón, hijo de don Cirilo, que con la colaboración de Ángel Álvarez, Antonio Padrón, Ricardo González Tejera, Andrés Rosas, Luís Marrero, ampliaron itinerarios a la calle Ascanio y Nieves, bajando por San Agustín, Nava y Grimón, Plaza Abajo para subir por La Carrera.
La Romería fue creciendo y en le época del alcalde Lupicino Arvelo, aumentaron las carretas y los grupos de rondallas venían del Hierro, de La Palma, de la Gomera… a participar, gracias a los desvelos de Agustín Monteverde, Antonio Linares, Juan Cruz, Juan Hernández y Andrés Acuña.
Merece tratamiento aparte, la participación activa de Juanito Ríos Tejera, que con su testa sobre el cuello, fue un gran organizador de eventos como la Romería, fiestas patronales y organizador de torneos de Baloncesto hasta por San Benito, y de aquellos partidos entre el Juventud y el Canarias. Silenciar a las hermanas de Juanito Ríos sería olvido imperdonable, pues, fueron los personajes más populares de la ciudad de Aguere por esa época y en todas las fiestas, incluida la Romería aparecían organizando, adornando, confeccionando trajes: Laureana, Pura y Yayita, un ramillete de señeras campanillas de las que tan necesitada esa La Laguna de hoy. Ellas confeccionaban la Carreta de la Romera de las fiestas, la de la Maga del Casino, organizando a la vez, aquellos bellos desfiles, que abrían la comitiva delante de San Benito, con bellas laguneras portando cestos con flores, donde no faltaban los anturios, los lirios, los claveles, las rosas, cestas de fruta variad, ñames, papas negras y bonitas.
Participaban también bonitos caballos trotando con bellas maguitas y jinetes dominando con bridas su nerviosa inquietud.
En el recuerdo de los años cincuenta la participación de los camellos ya casi extinguidos y sus hombres silenciosos y resignados, portando al ritmo de su ancho píe lento, unas divertidas magas, al general Fagó y a Daniel el Huevudo con su garrafón de vino y sus pelotas de gofio con miel.
Con Ángel Benítez de Lugo, fueron protagonistas de la Romería, Juan Herrera, Juan Delgado, Antonio Linares, Ramón Carruco, Juan Marrero, Manuel Naranjo, Alfonso Ramos Fresneda, Domingo Marrero…
Los alcaldes José Luís Maury, Francisco Marcos, José Antonio de la Torre, fomentaron los concursos de coplas, fiestas y veladas romeras, en el Teatro Leal, donde recordamos a Santiago Puertas, con sus monólogos de “Cho Juan el de Las Mercedes” expresando: “Me llamo Cho Juan Padrón y ahora va a hablar pa vustedes el que ha sido muchos años alcalde de las Mercedes”. Es memorable aquella velada que dedicó un bando al señor de la Torre que decía: “Yo, Juan Padrón, jago escribir este bando pa que todo el pueblo sepa que soy el que ordeno y mando”.
En los años ochenta aparece una figura, recientemente desaparecida, Tomás Morales, el hombre encargado de los festejos de la ciudad, que creemos que ha sido el que más se ha movido, incluso improvisado. Con una inmensa voluntad de trabajo, se desvivía por todo y con su viejo coche le vimos transportar hojas de palmera, maderas para las carretas, equipos de radiofonía, trasladándose donde fuera en busca de lo que se necesitara para garantizar el éxito de la fiesta. Así era esa Romería, pues ya no se engalanan los balcones, las ventanas con productos típicos, escudos en las palmeras de La Concepción y los arcos con aperos de labranza elevando al cielo los símbolos campesinos.
Lamentablemente estas costumbres se están perdiendo, Quizás sea debido a las muchas concesiones que se han permitido en la indumentaria, con magas calzando tenis, relojes de pulsera y enormes gafas de sol.
El caso es que la tradición se perdió con el tiempo, dando paso a una riada de carretas y bestias cansinas, sacrificadas y meonas…
Desde las carretas, tirando a dar con papas, pelotas de gofio, tomates cagones a la multitud, para concluir con un desfile desordenado, con la incorporación de una tropa de barrenderos, con camiones cuba, recogiendo toneladas de desperdicios entre envases de todo tipo, bostas de las yuntas, de los toros y vacas lecheras…
No obstante tenemos que felicitar a la edila Julia Dorta, nieta de don Guillermo, pues, se ha propuesto aunar “tradición y renovación”, idea trasmitida por la creadora del cartel de la Romería. Para ello, Julia pretende trasladar los juegos tradicionales al entorno de la Concepción y superar el número de carretas, que el año pasado fueron 84.
Además habrá decoración alusiva al campo y la novedad de mesas y sillas en la Plaza Abajo y la Catedral, kioscos para carnes, garbanzas, papas arrugadas… una marcha hípica y una ofrenda floral como antañó.
Cerrarán el cortejo procesional los políticos de turno y la alcaldesa Ana Oramas al frente, vestida con el traje típico de maga tradicional que llevará, como siempre, con elegancia, muy saludadora y con una sonrisa de oreja a oreja, vamos como salida de la paleta de Velázquez…
San Benito: ruega por nosotros. AMEN