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La Unidad de Dolor Agudo permite dar una mejor solución al dolor moderado-severo que padece el 70% de los pacientes tras una intervención quirúrgica. El enfoque está centralizado en el paciente, la implicación de los profesionales es mayor y existe una continuidad en la asistencia. También se reducen las complicaciones y la estancia media. Hasta el 70% de los pacientes que se operan sufren dolor moderado-severo tras la intervención. Para dar una respuesta multidisciplinar, protocolarizada y de calidad a estos pacientes, el Hospital Universitario de Canarias (HUC) ha puesto en marcha la Unidad del Dolor Agudo (UDA) que atiende a los pacientes con dolor agudo postoperatorio. Como entidad organizada para tratar este tipo de dolor, la UDA ajusta el tratamiento según la respuesta, la situación clínica y necesidades del paciente reduciendo o eliminando el dolor a través de técnicas especiales, cumpliendo así con los criterios de calidad. El objetivo es que los pacientes tengan el dolor postoperatorio controlado, evaluado por escalas, con los menores efectos secundarios posibles y con la información suficiente de cada caso particular.
De esta manera, el enfoque está centralizado en el paciente, la implicación de los profesionales es mayor y existe una continuidad en la asistencia de esta patología, independiente de donde se encuentre ingresado. Otras ventajas de la puesta en marcha de esta Unidad se refieren a la reducción del número de complicaciones tras la cirugía y el descenso de la estancia media de los pacientes intervenidos quirúrgicamente.
Los pacientes que se someten a intervenciones de Traumatología y Ortopedia, Cirugía General, Ginecología y Cirugía Torácica son los que más demandan la atención de estas Unidades, que pretenden dar respuesta a los pacientes intervenidos quirúrgicamente que padecen dolor significativo (moderado o severo) en su postoperatorio inmediato que, según la OMS, se encuentran entre una y dos terceras partes de estos usuarios.
La nueva UDA, integrada por anestesiólogos, cirujanos y enfermeros, ha comenzado a trabajar con los pacientes de Ginecología y Oncología y, en breve, comenzará a funcionar en el resto de las plantas. De esta forma, la evaluación de los resultados de esta primera implantación permitirá realizar la misma en el resto del centro. Este trabajo ha contado con el apoyo de la Unidad de Calidad del centro.
Un papel básico de esta nueva Unidad del HUC es la formación que ofrece a médicos y enfermeros que atienden a los pacientes en las áreas quirúrgicas y plantas en las que ingresa el paciente.
Para los coordinadores de la UDA del HUC, la Dra. Cristina Mesa del Castillo y el enfermero Javier Pérez, "esto supone un cambio de hábitos y costumbres entre los profesionales en aras a prestar un servicio de mayor calidad al paciente con el fin de lograr su satisfacción"
Proceso
Comienza con la indicación de cirugía por parte de un cirujano y la consiguiente solicitud de evaluación preanestésica. Desde este momento se planifica la analgesia postoperatoria informando al paciente de las opciones terapéuticas posibles.
Se realiza su plan analgésico desde la preparación para cirugía hasta la fase de rehabilitación ambulatoria, evitando así los periodos de dolor moderado o grave como consecuencia de una inadecuada evaluación y/o tratamiento de dolor (brechas analgésicas) con los menos efectos secundarios posibles.
Los fármacos que se utilizan son la anestesia local regional continua, con anestésicos locales y otros fármacos que quitan el dolor por completo, los analgésicos antiinflamatorios, que son útiles en el tratamiento del dolor moderado y evitan el suministro de otros analgésicos más potentes, y los mórficos, el escalón superior de la analgesia. Éstos últimos deben ser administrados cuidadosamente pero en dosis suficientes.
La tercera fase del proceso desarrolla la evaluación el dolor, el comienzo de la administración de la analgesia, la evaluación y manejo de los efectos secundarios y la retirada del tratamiento analgésico.
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