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EL «SEÑOR» DÍAZ (1774-1863) EL CURA ILUSTRADO (II) Imprimir E-Mail
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lunes, 01 de septiembre de 2008
 
Por/José Guillermo Rodríguez Escudero
                   
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...El padre de Manuel, Francisco Díaz, natural de Villa de Mazo, había buscado fortuna en América y había muerto en Cuba. Desde allí había otorgado poderes a su futuro cuñado José Hernández Carmona, para casarse con Francisca, su prometida, natural de la capital palmera. El acta matrimonial se firmó el 8 de abril de 1770 en la parroquia de El Salvador. Si bien no se conoce la fecha exacta en la que regresó de sus viajes, se conoce que ya estaba en la Isla a finales de dicho año, pues su primer hijo nació el 9 de octubre de 1771.

Es curioso lo que nos dice Pérez García sobre el nombre del biografiado: “don Manuel Díaz, Beneficiado de El Salvador, personaje de feliz recuerdo para los habitantes de Santa Cruz de La Palma [...] ha pasado a la historia de su isla natal como Manuel Díaz Hernández por el empecinamiento de los historiadores del siglo pasado en aplicarle el apellido paterno y materno tal y como se legisló con posterioridad a su fallecimiento; su biógrafo, sin embargo le menciona en todo momento como Don Manuel Díaz. La realidad es que siempre firmó Manuel Díaz, sin añadir segundo apellido”. Efectivamente, en los documentos públicos de aquella época aparece en la mayoría de las veces, “en la mención hecha por el escribano de turno, Manuel Díaz Leal (los dos apellidos paternos), de igual manera a como figura su hermano”. Su hermano Francisco, en su partida de defunción en 1845, figura con los apellidos Díaz Leal.

Hasta 1777, Francisco estuvo en Santa Cruz de La Palma, fecha en la que nace su tercer y último hijo, Mariana. Los padres de Francisco,   José Díaz y María Leal, procedían de la Villa de Mazo y habían fijado su domicilio en las cercanías del templo matriz. Una familia humilde puesto que su esposa, tras una nueva partida de Francisco al Nuevo Continente, tuvo que pedir ayuda a su tío abuelo, don Agustín, que regentaba una herrería, para que la amparase económicamente.
 
El 9 de mayo de 1774 nació el que posteriormente sería el ilustre sacerdote don Manuel Díaz, bautizado seis días después en El Salvador por el párroco don José de Vargas Machuca. Recibió el nombre de Manuel Antonio José y su padrino fue el venerable don Cristóbal Martínez, miembro del Santo Oficio.
 
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La infancia de Manuel se desenvolvía en aquel ambiente religioso fomentado por la iglesia matriz y por los diversos conventos y ermitas de la ciudad. Se iba forjando en el alma del pequeño un deseo de libertad que plasmaría en sus obras de arte y en sus partituras musicales. La solemnidad, la belleza, el encanto, la delicadeza, el celo… con que todos los cultos eran organizados y celebrados en su querida parroquia de El Salvador, contribuyeron enormemente a descubrir su vocación espiritual, sacerdotal y creadora. Así, desde temprana edad manifestó unas excelentes aptitudes para la ciencia y las Bellas Artes. A los siete años se había convertido en un alumno modelo en el convento dominico de San Miguel de Las Victorias. En El Salvador formó parte del coro, luego sirvió como monaguillo y como organizador en numerosos actos litúrgicos. Mostró gran exquisitez en la decoración de los tronos procesionales. Cuando aún tenía casi los 10 años, presenció absorto la construcción del magnífico coro de su amado templo, obra de Marcelo Gómez Carmona, doctor del Hospital de Dolores. Es probable que  el anciano artista y médico fuese uno de los maestros que influyeran en él para consagrarse al arte. Sin embargo, tenía muy claro que quería ser sacerdote.

Así, a los 14 años recibiría la tonsura tras una ardua preparación en las dependencias conventuales de los Padres Predicadores. El obispo Antonio de La Plaza, de visita pastoral en La Palma en 1788, sería quien se la conferiría. Los dominicos, conscientes de la valía y de las óptimas dotes intelectuales del joven Díaz, optaron por enviarlo a Las Palmas para que ampliase sus estudios en el recién creado Seminario Conciliar. Allí se impartían clases de Filosofía y Teología por profesores de talante ilustrado. Una vez acabados sus estudios, por oposición obtiene el beneficiado de El Salvador el 22 de agosto de 1800.  En Lanzarote acompañó al obispo Manuel Verdugo en sus visitas pastorales por los pueblos conejeros y sería en Teguise donde le serían concedidas las órdenes menores. En Telde, a su vuelta, le sería otorgado el subdiaconado y al día siguiente, el diaconado. Por fin, una semana después, el 28 de septiembre de 1800, el prelado le concedería las órdenes de presbítero. El nombramiento de beneficiado de su iglesia, de El Salvador, le vino dado por Real Cédula expedida por el rey Carlos IV, el 28 de noviembre de 1799, tomando posesión de su parroquia en el mes de noviembre de 1800, cuando contaba con 26 años de edad. Una vez en su añorada ciudad, y arropado por el cariño y respeto de sus paisanos, emprendería una serie de reformas de orden espiritual y material.

Una de sus primeras iniciativas a finales de 1803 fue, según Rodríguez López, contribuir a disipar los temores y difundir desde su  púlpito la vacuna Genner, lo que le valió una felicitación de Fernango Cagigal, Comandante General de la Provincia de Canarias. Su fama de gran orador se había extendido ya por todo el Archipiélago. Conseguía la atención de su público. Nadie podía quedar impasible ante sus palabras.

Por cierto, uno de sus íntimos amigos, David O’Daly, al no lograr descendencia en su matrimonio, legó las casas de su vivienda, por su vida, a Manuel Díaz, que las habitó hasta su fallecimiento. Pérez García nos informa de que dicha casa era “en lo antiguo, de Olivares y de Rodríguez del Castillo”, correspondiente a los solares de los actuales edificios con los números 19 y 21 de la Calle Real, actualmente denominada, precisamente, O’Daly. David fue hijo de Dionisio O`Daly, uno de los gentilhombres que provocaron el derrocamiento del antiguo sistema de regidores perpetuos que dio a Santa Cruz de La Palma el honor de convertirse en la primera ciudad española cuyo ayuntamiento fue elegido por elección popular

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