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UD Las Palmas 2
Santamaría, David García (Jorge, min. 59), Samuel, López Ramos, Dani López, Gustavo, Miguel García, Francis Suárez (Darino, min. 70), Pablo Sánchez (Saúl, min. 59), Gerardo, Márquez. Entrenador: Juan Manuel Rodríguez.
Gimnástic 2
Rubén Pérez, Mingo, Mairata, Tortolero, Redondo, Gibanel (Arpón, min. 72), Bauzá, Diop, Jandro (Jordi Alba, min. 65), Campano, Moisés. Entrenador: César Ferrando.
Goles: 1-0, min. 15: Campano; 1-1, min. 34: Gerardo; 1-2, min. 51: Diop; 2-2, min. 67: Márquez (pn). Árbitro: Cerro Grande (colegio madrileño). Tarjetas amarillas: Gibanel (min. 20), Miguel García (min. 26), Gustavo (min. 72), Samuel (min. 86). Tarjeta roja: López Ramos (min. 82).
Incidencias: 12.832 espectadores acudieron al Gran Canaria.
UD Las Palmas y Nástic de Tarragona protagonizaron en la tarde de hoy un emocionante encuentro que finalizó con empate a dos tantos. Se adelantó el conjunto visitante, con un golazo de Campano de falta. Empató Gerardo, de cabeza, antes del descanso. Nada más volver de vestuarios, Diop volvió a adelantar a su equipo y Márquez sentenció el marcador con un nuevo tanto desde los nueve metros. Con 2-2, el partido se volvió loco y pudo caer de cualquier lado.
El gol de Campano al cuarto de hora, tras ejecutar con mucha elegancia una falta ajustada al palo que defendía Santamaría, hizo saltar todos los resortes en el Gran Canaria. Arreciaban los nervios en la grada y sobre el césped, porque el Nástic había demostrado en los minutos precedentes hechuras y un buen centro del campo que desde el inicio se había decidido por dominar el balón y el encuentro.
La UD Las Palmas, con muchas caras nuevas en el once -Francis y Gerardo- y alguna ausencia notable (Jorge, en el banquillo, por primera vez esta temporada) apostó por esperar atrás y presionar únicamente hasta la línea medular, dejando el control del esférico al conjunto de Ferrando. Únicamente Francis Suárez, con una gran jugada personal desde el centro del campo, pudo llevar algún miedo en el cuerpo a Rubén Pérez, con un disparo desde treinta metros que el meta catalán despejó con la manopla.
La desventaja en el marcador obligó algún tipo de reacción, y ésta llegó a diez minutos del final. En un escenario similar al del empate sin goles, con los de Rodríguez atrás, agazapados, fue la estrategia amarilla la encargada de firmar el empate. Gustavo coloca elegantemente un saque de esquina a la cabeza al menudo atacante Gerardo, que envió al fondo de la red. Al borde del descanso, la Unión Deportiva Las Palmas pudo darle la vuelta al marcador. Miguel García estrelló un misil desde fuera del área en el travesaño, que tembló con el disparo del albaceteño.
La segunda mitad comenzó como lo hizo el partido. El Nástic otra vez con el balón, y Las Palmas, de nuevo, atrás. El empate inicial de la reanudación duró menos que lo hizo en el período anterior. Cinco minutos tardó el conjunto catalán en perforar nuevamente el marco de Santamaría. Diop culminó una jugada de varios toques con un testarazo que fulminó al meta navarro.
El partido se volvió loco
Con el 1-2, Las Palmas sí mostró otra reacción. Se tiró al cuello del Nástic y dio un paso decidido al frente, cercando al conjunto rival sobre su marco. Apenas tardaron en llegar las opciones para los amarillos. Cinco minutos más tarde, hubo dos prácticamente seguidas en las botas de Francis y en la cabeza de Márquez. Un defensa bajo palos y las manos de Rubén Pérez, in extremis, salvaron el segundo empate de la tarde.
Esa apuesta mostró correspondencia desde la banqueta. Rodríguez sacó a David García y a Pablo Sánchez. Con la entrada de Jorge y Saúl, optó por una retaguardia de tres hombres y mucha más mordiente arriba. Y el gol no tardó en llegar, aunque lo hizo de nuevo a balón parado, tras una jugada extraña en la que el colegiado pitó penalti. Márquez transformó el segundo, raso y a la izquierda de Rubén Pérez en el segunda empate de la tarde.
Siguió el carrusel de cambios para configurar un nuevo escenario. Ferrando metió más leña a su locomotora en el mediocampo y Rodríguez eligió a Darino para sustituir a Francis Suárez. El partido se desbarató y se abrió por completo, con una delgada línea en la que podía caer el tercero de cualquier lado. El Nástic volvía a estar fuerte y Moisés que perdonaba el tercero de cabeza. Los nervios, a flor de piel.
En un partido que había pasado casi de todo, faltó un ingrediente, que llegó a ocho minutos del final. En un contragolpe del Nástic, López Ramos se cruzó en el camino de un jugador catalán, interrumpiendo su cabalgada. Cerro Grande expulsó al jerezano con roja directa. El partido terminó de romperse y se convirtió en un auténtico correcalles. Hasta la extenuación existieron ocasiones en ambas porterías. Moisés remató al cuerpo de Santamaría cuando se olía el tercero visitante, que se correpondió con una jugada sobre el cronómetro de Gustavo, tras un excelente robo de Jorge.
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