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España participa en el detector de rayos cósmicos más grande del mundo |
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jueves, 13 de noviembre de 2008 |
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El proyecto contempla la construcción y puesta en marcha de un segundo detector aún mayor en Estados Unidos Mañana se inaugura en Argentina el Observatorio Pierre Auger, el detector de rayos cósmicos más grande del mundo con 3.000 kilómetros cuadrados de superficie. Esta instalación de cooperación internacional a la que contribuye España inició su construcción en el año 2000 y ha tenido un coste de 53 millones de euros. Supone un hito destacable en la investigación de física de partículas, con unos 450 investigadores de instituciones de 17 países colaborando para estudiar los rayos cósmicos de altas energías que impactan en la superficie terrestre, entre ellos 30 españoles. España participa a través del Ministerio de Ciencia e Innovación, que contribuye en el 8% del proyecto y, además, a través del Instituto de Física Corpuscular, centro mixto de la Universidad de Valencia y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas. También participan grupos de investigación pertenecientes a las universidades de Santiago de Compostela, Granada, Alcalá de Henares y Complutense de Madrid.
Concretamente, la instalación está compuesta por 1.600 detectores de superficie, 24 de fluorescencia y un edificio principal donde se centralizan los datos. Los detectores están distribuidos en 3.000 kilómetros cuadrados para recoger información sobre la naturaleza, origen, y mecanismos de aceleración de los rayos cósmicos, que aún encierran muchos enigmas para la ciencia. El observatorio Pierre Auger detectará y estudiará estos procesos midiendo las energías de las partículas que llegan hasta la superficie terrestre y la luz que producen las partículas durante su recorrido por la atmósfera.
Este nuevo paso en la física de partículas supone incrementar el conocimiento en este ámbito científico de forma complementaria a los experimentos realizados en aceleradores de partículas, como el recientemente inaugurado LHC, donde la energía de las partículas es mucho más baja. Además, permitirá avanzar en teorías de física de partículas de altas energías que nos pueden ayudar a comprender, entre otras muchas cuestiones, la evolución del universo.
Esta iniciativa se completará con la puesta en marcha de otro detector de rayos cósmicos en el hemisferio norte, en Colorado, Estados Unidos, donde la zona de experimentación aún será mayor, aunque aún se desconoce su superficie final.
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