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Por/Fidel Campo Sánchez A vista de Berode
 Imposible volver al redil después de asistir en la mañana de hoy a misa en Las Catalinas, después de oír a curilla Cruz Gil, in situ, desbarrar contra los que estamos pretendiendo que el obispo de la Diócesis de San Cristóbal, el ciudadano, señor de las Breñas, cambie de rumbo, presente cuentas dinerarias y patrimoniales y recupere el camino señalado por el Cristo, por esas vanidades y estulticias mundanas, en las que se encuentra muy a gusto, muy privadito que diría el otro, en particular cuando actúa contra la voluntad soberana del pueblo, personificada en su alcaldesa y la fe de los laguneros, en su Cristo y la Escuadra de Artilleros.
Nos aseguran que, además de lo bochornoso de esta mañana en el convento de Las Catalinas se ha reproducido lo mismo y con la misma virulencia de la mayoría de esos fariseos, clérigos esbirros que, además, y para mayor poca vergüenza lo machacan a sus espaldas y no hacen después ascos, a utilizar el pulpito para faltar el respeto al derecho de denunciar y opinar de este digital donde tengo el honor de colaborar.
Es mejor predicar con el ejemplo y sobre bases cristianos, nunca repetir, a modo de homilía-política la doctrina de un anticristo. Nosotros difundimos la buena doctrina, e materia de religión y moral.
Habida cuenta que somos de aquellos cristianos que, cuando es preciso ponemos la otra mejilla, nos permitimos recordar a todos esos del nacional catolicismo, religión de estado que no cristiana. La gran prueba de amor que Cristo dio por todos nosotros, en la Cruz antes de expirar y de que están apartados todos estos apostatas, basándonos para ello en el Sermón de las siete palabras, ¡tan olvidado, por desgracia!, y que debe hacerles reflexionar para que sean predicadores amoroso y no provocadores.
1ª.- “Pater, dimitte, illis nescumt enin quid faciunt” (padre, perdónalos que no saben lo que hacen. Misericordia entre los que están llenos de odio y pasión, piden que se acaben los dolores que Jesucristo sufre por salvarnos, a nosotros y a esos curas inicuos.
2ª.- “Hodie mecum eris in paradiso” (Hoy estará conmigo en el paraíso). Sublime premio al solo recuerdo de amor pedido a Dimas el buen ladrón
3ª.- Mulier, ecce filius tu us, Ecce mater tua (Mujer, he ahí tu hijo. He ahí tu madre) palabras de consuelo de Jesús hacia la madre desolada, mostrándole a Juan, con la mirada, y se amoroso otorgamiento, hacia el discípulo amado, mostrándole a Maria.
4ª.- “Elí, Elí, ¿lamma sabacthani?” Gesto de sumo dolor, que los evangelistas citan en el lenguaje (arameo), en que fue pronunciado y que muestra lo atribulado y triste que estaba Jesús y que muestra con este lamento, lamento que a diario pronunciará proyectando su mirada amorosa en nuestra La Laguna, al ver tanto apostata por doquier.
5ª.- “Sitio” (Sed tengo).Murmullo de un cuerpo exangüe, extenuado de sed y sufrimiento, pero no de sed humana, pues no bebe el vinagre que estaban dispuesto a darle los Álvarez y sus acólitos que vienen despreciando el infinito amor que hacia el mundo siente en su pecho abrasado.
6ª.- “Consummatus est” (Consumado es) palabras que corona la obra de Jesús, como redentor y que algún día podremos pronunciar cuando nos quiten de encima a este mindungui, el ciudadano Álvarez de las Breñas que nos dejara como mala herencia es ex Felipe.
7ª.- “Pater, in manus tuas commendo spiritum” (Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu). Voz magna y postrera después de la cual, expiró en la cruz el que vino a este mundo para redimirlo de sus culpas, dando su vida por amor y que el obispado de la Diócesis de San Cristóbal de La Laguna y sus acólitos lo crucifican a diario, apostatando y declarando guerras a la feligresía lagunera. AMEN Y AMEN.
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